El espacio de hoy voy a dedicarlo a la grata experiencia que significa tomar el transporte urbano público con el objetivo de alcanzar algún destino x. Vamos!!! Quien no ha padecido de alguna situación que amerite una historia viajando en el famoso cole o "bondi" (si queremos darle un toque mas chic o cool al vehículo de enormes dimensiones y en general poca higiene).
Arranquemos desde el génesis, lo primero antes de lo primero...estás en "la parada" (reconozco que soy una obsesiva de los nombres pero estoy segura que existía algún termino mejor para adjudicarle) y de lejos ves venir algo que puede parecerse al coche que esperás. Comienza la cuenta regresiva...de monedas!!! cinco, veinticinco y cincuenta son ochenta... te falta!, a ver en el otro bolsillo de la billetera...rápido que ahí se acerca! quien te manda a no estar lista antes de tiempo así te evitabas esos malabares circenses de tener con una mano las monedas que encontraste, con la otra mano seguir buscando en la billetera mientras tratas de agudizar tu vista de una manera increíble con el objetivo de descubrir si el esfuerzo es en vano porque es una falsa alarma y estas a punto de embarcarte en un viaje al otro extremo de tu destino... supongamos el mejor de los casos...era tu cole!!! con emoción y una vez que conseguiste reunir las veinte monedas necesarias para conseguir un boleto subis....Bienvenida pasajera!
Terminas de colocar las monedas, una a una ("de a una nena si no la máquina se traba!")mientras todos los que están detras tuyo esperan y tal vez no con sus mejores caras, desde la puerta del cole a la máquina de monedas hay mas gente comprimida que a lo largo de todo el cole, y todo por tu culpa! Finalmente se expende tu boleto, te has adjudicado tu derecho de viajar y estás dispuesta a hacer uso del mismo en su máxima expresión. Como primer medida, buscar asiento libre... Alla...aca...atrás...adelante...nada che...encima, porqué todos miran embobados?? Acaso a alguno de ustedes le gusta viajar parado? Resignada, elegís al azar tomarte de algun asiento en los que los pasajeros no están apoyando su mano, no vaya a ser que se confunda tu intento por no salir expulsada por el vidrio delantero ante una frenada mortal del conductor con las ganas de encontrar amor ocasional en semejante situación bizarra.
Una vez conseguido el objetivo, tenes dos alternativas para tornar ameno el viaje:dedicarte a volar en una nebulosa de divagues sin fin con el riesgo de pasarte de tu destino y terminar vaya a saber Dios donde, o simular distracción y escuchar las conversaciones ajenas de algunos pasajeros ubicados en los asientos dobles. Opción b! Al fin y al cabo, no tenes mucho tiempo ni dinero para bajarte en otro lugar que no sea el esperado. Y te sentís la protagonista de "la autopista al sur", entendes lo que quiso decir Cortazar al bucear en diferentes historias que se entrelazan en un mismo lugar y por causas de fuerza mayor (reconozcamos que este tambien puede ser el caso, no conozco a nadie que le apasione tomar el bondi).
Te quedarías toda la vida escuchando pero mágicamente descubris libre un asiento individual. Esta algo adelante, pero te la jugas y por fin tu traste se siente apoyado contra una estructura almidonada. Pero no cantes victoria! Acaso no ves que acaba de subir una viejita absolutamente destartalada? o que, vas a dejarla romperse los huesos con tal de salirte con la tuya? Con los dientes apretados le largas un "sientesé senora!" a lo que la vieja te tira un estruendoso "gracias querida que Dios te bendiga". Si señora,que Dios me bendiga y no tenga que viajar nunca mas en bondi.
Termina el viaje, te bajas y llevas contigo todas las historias, polvillos y olores que hayan estado en el vehiculo. Llegas a tu destino y tu frustración desaparece, vivis tu vida como siempre hasta que nuevamente tenes que recurrir a el y ahí llega nuevamente el suplicio. Porque no me voy caminando? Porque no ahorro y me compro un auto? Porque no camino un poco y me tomo un taxi!!!
No se, voy a terminar que el bondi tiene su mística...vos que pensas? Un día de estos te invito a dar una vuelta en el y lo charlamos...

